20. ¿FUE EL ANTIGUO EGIPTO LA AMÉRICA MODERNA? PASADO Y PRESENTE.

Tiyi y Ay en Tebas. Copyright Ignacio Oliva / 2019.

Una de mis primeras lecturas antes de escribir el guión fue el ensayo El arte egipcio de Worringer, publicado en el primer tercio del s. XX. En él se dibuja al antiguo Egipto como una colonia asentada sobre una larga franja seca e inhóspita a ambos lados del Nilo.

Recientes estudios de ADN de las momias reales de la XVIII dinastía revelan que su origen coincide en un 60 a 80 por ciento con el perfil genético de los actuales pueblos del Mediterráneo Oeste y en una muy escasa coincidencia con el perfil genético de los actuales habitantes de Egipto. Esto quiere decir que la dinastía XVIII vino, muy probablemente, del Oeste del Mediterráneo y se asentó en esa angosta zona entre dos desiertos.

Pero Worringer señala que el verdadero poder de los hombres de esta cultura no proviene de su sangre sino de las circunstancias a las que se supieron adaptar mediante sus habilidades e inteligencia de hormiga. Por ello representan un caso especial y aparte en la historia del mundo.

Egipto era una colonia establecida sobre una base artificial y poseía la forma cultural propia de una colonia. Tenían, sin embargo, una capacidad técnica extraordinaria, capaz de sobreponerse a la adversidad de un territorio como el desierto y lograr asombrosas construcciones objeto de admiración y discusión a lo largo de siglos por arquitectos e ingenieros.

Pero una de las observaciones más sorprendentes de este ensayo es la comparación de los egipcios, en cierto orden, con lo que representa América en la época moderna: su elevación sobre la naturaleza, su afán imperialista, incluso su virilidad. Esta sugerente comparación nos hace pensar al mundo antiguo desde la perspectiva del presente.

Porque cualquier aportación artística sobre el mundo antiguo supone repensarlo en una clave contemporánea. Si dijimos que Nefer-Neferu-Atón Nefertiti responde a un personaje histórico que se resistió a la escena de la caducidad, como se resistió Ajenatón, cualquiera de los momentos y personajes de Hereje son, en última instancia, mirada a un tiempo pasado que es también presente.

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20. ¿FUE EL ANTIGUO EGIPTO LA AMÉRICA MODERNA? PASADO Y PRESENTE.

19. Nefer-Neferu-Atón-Nefertiti

Se puso un día el sol en el imperio egipcio. Ajet-Atón, la ciudad cuyo esplendor había asombrado a todos, vivía sus horas más bajas. En medio de ese infierno se erguía, orgullosa, la reina que nunca se rindió a su sombrío destino:

¿Quiénes sois vosotros? ¿Cuál es vuestro derecho a poner en duda al Elegido, al que ocupa el trono de su padre? No viviréis, sino en la desdicha. Serán muchos los días que vendrán, y serán muchas vuestras lágrimas al recordarlo. El hijo de Atón aumentará.

El impulso que produce un personaje para ser escrito es proporcional a su magnitud, a su grandeza. Cuando escribí los primeros compases de Hereje fue a Nefertiti a quien vi frente a mi, hablando en su propia lengua. Sus palabras fueron dictadas por el temperamento de alguien que quiso ser y aún hoy quiere ser, ser-todavía.

La espina dorsal de esta historia tiene el rostro de una mujer enfrentada a su propia tragedia. El imperio se tambalea bajo sus pies, pero ella está segura de que su tiempo no ha terminado, ni terminará. Está sellado con un nombre que aún hoy nos sobrecoge: Nefer-Neferu-Atón.Nefertiti.

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19. Nefer-Neferu-Atón-Nefertiti

18. El extranjero que bebe el agua del Nilo olvida el país en que nació.

 

Uno de los asuntos que enfrentó a Ajenatón con el poderoso clero de Amón fue el nacionalismo. El imperio más grande y poderoso de la historia egipcia estaba en peligro con el concepto de nación del joven monarca.

Las ideas expresadas por Ajenatón en sus escritos revelan que probablemente pretendía profundizar en las relaciones que había establecido su padre a través de tratados con sus vecinos y vasallos -acuerdos que, seguramente, fueron las primeras iniciativas diplomáticas de la historia- desde un cierto idealismo visionario, que impulsaba un concepto internacionalista de las relaciones bajo la mirada de un dios único, omnipotente y omnipresente.

La escasa actividad militar expansionista y colonialista del reinado de Ajenatón estaba relacionada, probablemente, con esa idea sagrada de la vida que describió y que le conducía a un cuestionamiento de la violencia como modo control de sus vecinos y vasallos, aunque no así de su pueblo -este es un tema discutido- dado que hay indicios que apuntan a que la imposición del monoteísmo, en tanto que religión de Estado, pudo ser llevada a cabo violentamente.

El estamento militar estaba inquieto. El desinterés del rey respecto al imperio y a la política exterior era claro desde que abandonó Tebas. El general Paatonemheb, que se había criado de niño muy cerca de Ajenatón, recibía presiones del ejército, partidario de campañas militares que pusieran orden en el imperio. Paramessu fue el general más influyente en la reacción junto a los sacerdotes de Amón, que consideraban insostenible la situación de inestabilidad provocada por el faraón “hechizado”, el faraón hereje. Temían que sus enemigos interpretaran su inacción como debilidad y veían inminente el peligro de que el imperio se desmoronase. Y ciertamente ese peligro existía. Las revueltas en los territorios vasallos eran constantes y las cartas que llegaban a Amarna no eran tranquilizadoras.

Pero la patria de Ajenatón era el mundo y su mundo era otro. Quería que Egipto fuera la patria abierta y común con el Nilo como fuente de vida y un solo dios sobre todos los hombres. ¿Era, acaso, un idealismo antinacionalista e integrador? El extranjero que bebe el agua del Nilo olvida el país en que nació...

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18. El extranjero que bebe el agua del Nilo olvida el país en que nació.

17. Sobre Jan Assmann y el artefacto egiptológico.

La dificultad de la lengua egipcia antigua estriba en que no se representan las vocales, como nos había señalado durante el proceso de documentación y construcción del guión de rodaje nuestro asesor de la Universidad Complutense, el egiptólogo José Ramón Pérez-Accino. Nuestra hipótesis lingüística habría de pasar por una construcción egiptológica hipotética basada en las formas fonéticas que se utilizan habitualmente en la egiptología para leer nombres y frases. A esta hipótesis de trabajo para construcción lingüística de la película Jan Assmann la llamó Egyptological artifact.

La diferencia con el sistema de pensamiento antiguo hacía inviable una traducción literal, por tanto, lo importante era establecer una serie de indicaciones prosódicas para los actores y actrices de tal modo que las lenguas originales (egipcio, acadio e hitita) sonaran homogéneas y distintas entre sí.  En este sentido no importa tanto la literalidad como la homogeneidad fonética a la hora de establecer el registro lingüístico de la película.

Trabajamos el texto de los diálogos haciendo uso de un gran conjunto de palabras traducidas directamente de la lengua egipcia por José Ramón Pérez-Accino y que aparecían a menudo en el texto: sacerdote, general, soldado, oro, familia, Tebas, País de las Dos Tierras, etc., un gran número de palabras a las que llamamos “Palabras-concepto”. Este conjunto de palabras operan en el “sentido” del discurso.  Otras fueron tomadas de textos egipcios complementarios para componer un discurso homogéneo desde el punto de vista fonético. A estas las llamamos “Palabras-sonido”. Así configuramos nuestra particular hipótesis lingüística en un trabajo fue compartido con los actores, que trabajaron también en sus propios textos atendiendo a estas directrices.

El guión de Hereje tuvo, por una parte, un texto en castellano para que los actores tuvieran conciencia del recorrido de la historia y el sentido dramático; por otra, la notación fonética de lengua antigua. Los actores y actrices tuvieron que trabajar duro (¡muy duro!) en sus propios textos en concordancia con nuestras instrucciones para componer su propia, compacta y homogénea prosodia. Después de todo este proceso hicimos los ensayos de las secuencias antes del rodaje y debo decir que me encanta el resultado.

Además de ofrecernos algunas interesantes reflexiones sobre la reconstrucción histórica Jan Assmann observó la comparación con Aida. Como la ópera, el cine de ficción crea mundos simbólicos y nuestra apuesta ha sido incorporar a ese universo el ingrediente de la lengua, que juega un papel decisivo dado que no aparece de un modo puntual, fragmentario o disperso, sino que recorre la obra entera, constituyéndose en una aportación sin precedentes sobre este argumento histórico.  

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Regarding  Jan Assmann and the Egyptological artifact.

After reading Heretic script to see the possibilities of translate it to Egyptian language, our advisor at Complutense University of Madrid, the Egyptologist José Ramón Pérez-Accino, pointed us in two issues. First:  A literally translation of complete script dialogues into the Egyptian language was non-viable because, in linguistic terms, our contemporary thought system is not able to talk as the ancient Egyptian thought system done. There is no conceptual correspondence between them. Second: the problem of ancient Egyptian language is with vowels, that are not rendered. However, Egyptological studies in language use vowels to read names and phrases. In this way, we created an hypothetical linguistic proposal using Concept-words and Sound-words. José Ramón Pérez-Accino translated to ancient Egyptian language the more important Concepts-words of dialogues: priest, general, soldier, gold, family, Thebes, King, Queen, enemy, Country of the Two Lands, etc. A big set of words. Concept-words worked in the sense of speech, and we combined them with others we called Sound-words taken of other complementary ancient Egyptian texts. Then we composed a final rhythmic and homogeneous phonetic language. This was our strategy to create a particular Egyptological phonetic hypothesis for the film. Jan Assaman called it Egyptological artifact. We also had to differentiate Egyptian languagewith other original languages of the film, Akkadian and Hittite. We worked with our University of Castilla-La Mancha Semitic languages advisor to find a representative set of Sound-words for these scenes. In the same way as Egyptian.

Heretic script had, in one hand, Spanish text for actors to know the sense of the speech; in the second hand, the ancient languages (Concept-words and Sound-words) selected. So, actors had to work hard -oh my god, very hard!- on their own texts according with these guidelines to compose their own compact and homogeneous way of prosody. After this, we tested and performance the scenes before shooting.  And I must say that I love the outcome effect.

Jan Assmann gave us some other interesting comparative points on Egyptian reconstructions with Aida. Like in opera, fiction films create symbolic worlds to encourage an emotional immersion of the audicence. We used the ancient languages with a decisive role in the film. It does not appear in a fragmentary or dispersed way but in the whole film, as an experimental, solid and unprecedented contribution to this kind of historical argument.

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17. Sobre Jan Assmann y el artefacto egiptológico.

16. Soy el Ayer y conozco el Mañana. (Spanish and English)

En los sombríos y luminosos días de Amarna el disco Atón se escondía por el Oeste y daba la vuelta bajo del Nilo para salir de nuevo por el Este. Era el ciclo de la luz y de la vida que Ajenatón teorizó por primera vez en su libro de 31 capítulos titulado “El Dios Único”. Este libro fue destruido junto a la mayoría de sus 137 himnos, 12 de los cuales aparecen en el Libro de los Salmos del Antiguo Testamento atribuidos a un autor hebreo.

El tiempo borrado de El que quiso permanecer fue solo un intento vano.  Como el disco solar oculto bajo el Nilo, el reinado de Ajenatón estuvo ausente de la historia de Egipto durante siglos hasta la aparición de las tablillas cuneiformes llamadas “cartas de Amarna” en 1887, donde se revelaba al hijo de Amenhotep III que reinó durante 17 años bajo el nombre de Ajenatón. Su figura brilla como pocas en lejana historia de la antigüedad y su vocación de permanencia sigue dando sentido a manifestaciones artísticas que se preguntan por su voz y su legado.

El sentido del arte es permanecer. Como señaló Cézanne, la vocación del arte es ser eternidad. En un tiempo como el que vivimos donde dominan la provisionalidad y la vitalidad de lo efímero, hablamos de permanencia, de equilibrio, de eternidad. Los egipcios lo llamaban Maat. “La eternidad es lo único que cuenta para él” -dirá de Ajenatón uno de los personajes de la película.

El cine histórico hegemónico despliega un gran poder de producción y un gran poder mediático. Ante este despliegue, “Hereje” es una gota en el océano. No es cine de consumo, el mundo que habita es otro. Es una película cuya verdadera ambición es, haciendo uso de la metáfora egipcia, ser hoy y ser mañana e intentar situarse más allá de la escena de la caducidad.

I am Yesterday and I know Tomorrow

In the dark and luminous days of Amarna, the disc Aton was hiding in the West and turning under the Nile to appear again, on the next day, in the East. It was the cycle of light and life that Akhenaten theorized for first time in his 31-chapter book called “The One God”. This book was destroyed with most of its 137 hymns, 12 of them are in the Book of the Old Testament Psalms attributed to a Hebrew author.

His erased time, the time of the One who wanted “to continue”, was only a vain attempt. Like the solar disc was hidden under the Nile, Akhenaten reign was hidden of the Egypt history for centuries until 1887, when the cuneiform tablets called “letters of Amarna” appeared in the deep of the desert and revealed the son of Amenhotep III who reigned during 17 years with the name “Akhenaten”.

As a very few kings shined in history of antiquity, Akhenaten and his vocation of permanence, his voice and legacy, stills inspiring artistic works. Sense of art is also to be permanent, to be continue. As Cézanne pointed out, the task of art is eternity. On this provisional and ephemeral times we live in, we would like to speak of permanence and eternity. Egyptians called it “Maat”. “Eternity is the only thing he’s interesed in” -say about Akhenaten one of the characters in the film.

“Heretic” is just a small drop in the ocean compared with great power of production and media that hegemonic historical cinema shows. This film is not usual consumer cinema. It inhabits in another world. The true ambition of this film is, using metaphoric Egyptian words, to be today and to be tomorrow. As every artistic work, its matter is trying to stay beyond the scene of forgotten.

16. Soy el Ayer y conozco el Mañana. (Spanish and English)

15. La Ventana de las Apariciones. / Spanish and English

Los años de Amarna tuvieron un espacio propio: “La Ventana de las Apariciones”. Esa ventana era el lugar donde Ajenatón y Nefertiti se mostraban al pueblo. Era el lugar de la representación.

“Hereje” es un lugar de la representación, un lugar del mito. Es un templo, un conjunto de dependencias visuales en las que se cuenta una historia compuesta por fragmentos de un pasado remoto. Es la crónica de aquellos legendarios tres años últimos, los años del acabamiento, los años del final de un sueño.

La escritura servía a los egipcios para expresar todo lo relacionado con el mundo sagrado y con la trascendencia, reservada sólo a los elegidos, pero no está claro que creyeran en la inmortalidad tal y como nosotros la entendemos hoy, sino más bien en la continuidad.

“Hereje” es una ventana que muestra la voluntad de continuidad de Ajenatón, que escribió largamente sobre la celebración de la vida. Es una ventana que muestra la voluntad de continuidad de la reina Nefertiti en su determinación política. Es una ventana que muestra el acecho militar y la subversión de los confinados al silencio:  Hechos y conversaciones en las que estaba en juego la continuidad, para unos y para otros.  

“Hereje” es una Ventana de las Apariciones que muestra pórticos jeroglíficos que abren paso a la continuidad, al devenir narrativo, al destino. La Ventana de las Apariciones como un espacio eterno que nombra a los personajes, al espacio de los otros.

THE WINDOW OF APPARITIONS

The Amarna years had an own space: “The Window of the Apparitions”. That was the place where Akhenaten and Nefertiti showed themselves to their people. It was the place of representation.

“Heretic” is a place of representation, a place of myth. It is a temple, a set of visual dependencies in which a remote past story is told. It is the chronicle of legendary three last years, the years of finishing, the years of the end of a dream.

Writing served them to express everything related with sacred world and transcendence, but it is not clear that concept of immortality they believed in, could means the same we understand it today, but rather concept of continuity.

“Heretic” is a Window that shows Akhenaten’s will for continuity in his celebration of life writtings. It is a Window that shows the Queen Nefertiti will of continuity in her political determination. It is a Window that shows the military stalking and the subversion of those who were condemned to silence: Facts and conversations in which continuity was at stake, for some and for others.

“Heretic” is a Window of the Apparitions that shows hieroglyphic doors that opens the way of continuity, the way of narrative becoming, the way of destiny. The Window of the Apparitions as eternal space, as the space of the others.

15. La Ventana de las Apariciones. / Spanish and English

14. Antes de Ajenatón el tiempo no tenía rostro. (Spanish and English)

Antes de Ajenatón el tiempo no tenía rostro porque nadie veía nunca al faraón. Él era el tiempo, que empezaba y acababa en él. La figura del faraón y de los dioses eran misterio, abismo, ocultación. Amón, figura central en la vida egipcia antes del reinado de Ajenatón, era el dios del pueblo al que llamaban “el oculto”, el que no se ve o no se muestra, el que mora sólo en su cueva. La experiencia de la oscuridad y el ocultamiento convocaban sentimientos de miedo y de congoja. El temor de dios era una parte constitutiva de la vida.

La luz, por el contrario, revelaba las cosas, las hacía posibles. El Himno al Sol que escribió Ajenatón era una gran celebración de la vida y de la luz sobre el mundo, de la acción del Fuego Eterno que vencía a la oscuridad. La afirmación de la luz frente a la oscuridad fue también la de la dicha frente a la culpa, la alegría frente a la congoja, el atrevimiento y el coraje frente al miedo.

Una parte de la egiptología moderna considera a Ajenatón un sátrapa, un tirano despiadado con su pueblo y con su tiempo, sin embargo, esta concepción choca con el concepto de la vida que proclamó a través de su credo luminoso: La idea de un mundo bajo la luz y el calor que impulsa la vida y que se opone a un mundo sin luz, que vaga helado y oscuro. Esta lucha teológica de concepciones se dirimió en los años de Amarna entre Atón, la Lengua de Fuego, y Amón, el oculto, pero fue también una lucha de poder. Parece cierto, en este sentido, que su religión monoteísta fue una religión de Estado y fue impuesta de un modo violento. Esta contradicción alimenta las luces y las sombras en torno al misterioso reinado de Akenatón.

El arte, si seguimos la argumentación de las Hozwegge de Heidegger, es luz (Licht) sobre el mundo, revelación, “des-ocultamiento” de la verdad. Lo que podemos hacer a través del arte es intentar librarnos de la densa sombra de un mundo oscuro. El arte de Amarna impulsó también una concepción completamente nueva. La figura idealizada del rey que se mantuvo presente y activa durante todos los tiempos de los reyes precedentes y también los posteriores a Ajenatón, cambió de un modo abrupto en su tiempo cuando ordenó el mundo de otro modo. Propuso un nuevo orden en el arte. En sus representaciones era visible y omnipresente, como el sol en el cielo. Ajenatón y Nefertiti, para escándalo de los sacerdotes, se mostraron visiblemente al pueblo como enviados del dios Atón: ¡Luz para esas sombras!

Before Akhenaten time had no face.

Before Akhenaten time had no face because nobody could see Pharaoh. Kings were the time. It started and finished in them. Kings and Gods were mistery, abyss, occultation. Amon, “god of the people”, crucial in Egyptian life before Akhenaten, was called “the hidden”, the one who lives alone in his cave. Experience of darkness and concealment caused fear and anguish feelings to people. Fear of God was a constitutive part of Egyptian common life.

Light, however, revealed things, made things. The Hymn to the Sun that Akhenaten wrote was a great life celebration and a big  triumph of Eternal Fire overcame darkness. This light’s proclaim againts darkness also meaned happiness against guilt, joy against anguish, audacity and courage against fear.

Some researchers in modern Egyptology considers Akhenaten a satrap, a ruthless tyrant for his people and time, but this consideration clashes, in my point, with the concept of life that he proclaimed through his luminous creed: The idea of a world under the power of the light and heat that let life grow up in  opposition to wandering through a cold and dark world. This conceptions in theologic struggle was resolved in Amarna years between Aton, the Tongue of Fire, and Amon, the Occult, but it also was a struggle for power. In this point, it seems that his monotheistic religion was a state religion and was imposed violently. This contradiction feeds the lights and shadows about Akhenaten’s reign.

If we follow Heidegger’s “Hozwegge” arguments, art means light (Licht) in the world, a kind of revelation, a “de-concealment” of truth. All we can do through art is trying to get rid of the dense shadow of the world darkness. The art of Amarna also prompted a completely new conception. The idealized figure of the king representations that remained before and after Akhenaten changed abruptly in his time. He proposed a new order in art. In his representatiosns he was as visible and omnipresent as the sun in the sky. That is why, Akhenaten and Nefertiti were considered as heretics, because they showed themselves visibly to the people as god Aton messengers: Light for these shadows!

14. Antes de Ajenatón el tiempo no tenía rostro. (Spanish and English)